martes, 9 de marzo de 2010

CARTA DE UNA MADRE A SU HIJO POR NACER

Hay algo muy importante que quiero decirte. Me muero por saber que existes, que estás dentro de mí, creciendo y fortaleciéndote. Es una dulce incertidumbre el dudar si serás real, o si sólo estás presente en mí, como mi más grande sueño.

Pero a pesar de no saber con exactitud si ya existes, o si aún me estás mirando desde el cielo, quiero decirte que te quiero y te amo desde ya porque toda mi vida he esperado que vengas a mí para cuidarte, quererte, engreírte, educarte y darte una vida llena de alegría.

Muchas veces, desde que era chiquita, imaginaba cómo sería tenerte entre mis brazos, como serías tú, física y emocionalmente, y ahora todo lo que deseo es que seas como tu papá y yo.

Pero más allá de eso, también nos preocupa, a él y a mí, cómo mantenerte. Incluso quiero tener un mejor empleo para que a ti no te falte nada, pero tampoco quiero que sientas mi ausencia. Quiero estar a tu lado siempre, incluso cuando seas adulto, siempre estaré ahí para ti, porque no quiero fallarte jamás.

Lo que tenga mejorar en mí misma lo haré, por ustedes dos y por mí. Tú y tu papá serán siempre las personas más importantes y los amores de mi vida.

Quiero que sepas también que ahora yo soy feliz, pues tengo a mi lado al hombre más lindo y más inteligente del planeta, y sé que juntos siempre saldremos adelante por un gran motivo: tú.

Aún sin saber con certeza si ya eres parte de mí, me haces sentir muy feliz. Te has convertido en el mejor motivo para vivir y seguir adelante. Gracias por eso y por muchas cosas más.

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