viernes, 13 de noviembre de 2009

Amor para dos

¿De qué está hecha la vida si no es de detalles, de los más pequeños e importantes detalles? No hay creo que otra respuesta. Detalles al caminar (llevarla por el lado interior de la calzada), detalles al bajar de un bus (ofrecerle la mano para que se apoye), detalles al comer (esperar que le traigan su plato si es que el tuyo llega primero), detalles al ir por la calle (no mirar a otras mujeres). Detalles hay miles y ejemplos hay más.


Cuando pienso en algo que me pasó, en algo que sea alegre y que sé que me alegrará el rato al evocarlo, pues lo primero que se me viene a la mente es eso, pequeños detalles que hacen que te enamores más, de a pocos pero más. Detalles al llegar a encontrarte con ella (llevarle un dulce, un chocolatito, aunque sea un caramelo), que siempre lo recordará.


Una carita feliz, un beso o un guiño, detalles en los mensajes de texto en la era 2.0 no son tampoco difíciles. Lo difícil es hacerlo, mandarlo, no olvidarnos. Pero nos quejamos y también nos gustan. Al menos ninguno de mis amigos se queja que sus parejas les hagan detalles, es más cuando me cuentan que salieron con sus novias lo que más cuentan son los detalles. “Se puso el polo que le regalé, no vino con tacos, usa lo que le di”. La verdad que aunque eso para una mujer suene raro, pues para los hombres, para nosotros, no. Somos así de básicos.


Si uno piensa en su pareja y lo primero que le viene a la mente es un detalle, que ella se acordó de algo que nos gusta pero les disgusta, que no se quejó porque estábamos fumando, esos detalles son valiosos para ellas, las alegra y les hace saber que nos importan. Y claro que nos importan, sino no las esperaríamos buenos ratos, incluso una hora, o quizá más, totoal, se estaba poniendo lindas para nosotros, aunque quizá ni nos fijemos, porque los detalles se nos pasan de largo en esas circunstancias y no somos críticos de modas para apreciar lo complicado de sus blusas o lo elaborado de su trabajo en las sombras. No. Somos simples. Pero simples son también detalles. Así que nunca hay excusas.


Y si una canción (me encanta lograr un post y poner musicalizarlo) habla de los detalles, pues es esta antigua de Paloma San Basilio.

JUNTOS

Te quiero mucho, aunque te suene a lo de siempre

Más que un amigo, eres un mago diferente

Andar a saltos entre el tráfico

Leer a medias, el periódico

Colarnos juntos en el autobús,

Cantar hasta quedar afónicos, viviendo juntos

Juntos, un día entre dos, parece mucho más que un día

Juntos, amor para dos, amor en buena compañía

Si tú eres así, que suerte que ahora estés junto a mí.

Juntos, café para dos, fumando un cigarrillo a medias

Juntos, cualquier situación, de broma entre las cosas serias

El mundo entre dos, diciendo a los problemas adiós

Figúrate, dos locos sueltos en plena calle

La misma cama y un bocadillo a media tarde

Hacer del lunes otro sábado

Cruzar en rojo los semáforos, viviendo juntos.