viernes, 17 de agosto de 2007

Tercer día de dolor


Este blog se suma a la solidaridad por los afectados a consecuencia del terremoto del pasado miércoles 15. La cifra ha aumentado: se habla de más de quinientos muertos, y sigue creciendo. Ya hay más de mil 500 heridos. Muchos de ellos en estado de gravedad. Pueden perder la vida en sólo cosa de horas.
La lista oficial de muertos aún no se difunde. El caos está generalizándose en Chincha. Ya se han reportado innumerables casos de saqueos. Parece que la ayuda que envía el Gobierno es insuficiente. No se imaginaron la real magnitud de las desgracias que se ha ensañado con el pequeño departamento de Ica.
El jueves el panorama también superó mis expectativas. Un equipo del diario en que laboro, LA PRIMERA, viajó a Pisco e Ica para comprobar in situ (desafortunadamente no pude ir) lo que había ocurrido. Cuando los llamé me empezaron a describir un paisaje que no concordaba con lo que hasta esa hora imaginaba. “Loco, esta vaina parece Iraq”. Esta grase fue la primera que me dijo mi amigo Gianfranco Gonzales. Más tarde pude ver en la televisión que aquella frase no era exagerada ni nada por el estilo: gente sin miembros, sin cráneo. Todo era destrucción. Casi ni una sola edificación quedó en pie. Todo estaba en ruinas. Me imaginé entonces, también, a una ciudad devastada por un bombardeo aéreo.

SIGUE TEMBLANDO
La mañana del viernes me sorprendió con un fuerte temblor, que los sismógrafos identificaron como de grado 5 en la escala de Richter. Estaba aún durmiendo y me sacó de la cama. Mi mamá estaba muy asustada. Me abrazó y se tranquilizó.
Inmediatamente prendí la TV para ver los programas que transmiten en vivo en ese momento. Nadie sabía dónde se ubicaba el epicentro de la remecida.
La verdad que esto es una pesadilla que parece de nunca acabar. Siguen sacando cadáveres de los escombros. Siguen las imágenes de dolor y desesperación. La televisión parece una escena congelada de sangre.